Los saldos de la tv de EEUU son las novedades para algunos en México

Hay unos personajes que salen en la televisión mexicana a los que les da por “descubrir” recursos que en otros países, principalmente Estados Unidos, tienen décadas de antigüedad.

Por ejemplo, ha habido muchos intentos desafortunados por imitar los programas nocturnos de comedia y entrevistas, y se opta por el que está de moda al momento. Hace 20 años varios querían ser David Letterman, hoy tienen como modelo a Conan O’Brien.

Como olvidar los varios esfuerzos por hacer un noticiero falso, a la “Weekend Update”. Los resultados en ese caso han sido espeluznantes.

El grupo de innovadores del plagio, creativos que se la pasan rondando por las ventas de garage de las cadenas y canales de cable estadounidense, es más bien reducido. Encontramos a Héctor Suárez Gomiz, Adal Ramones, Facundo Gómez y Eugenio Derbez, el paladín de las ideas “prestadas”.

Me ha parecido sorprendente notar que el Ramones aquel ha inventado hace un par de meses la “stand up comedy”, entendida como la expresión de altisonancias de unos tipos con un micrófono en un pequeño escenario con una pared de ladrillos (o una imitación como de obra teatral escolar) detrás. Una representación de esa práctica humorística que hasta las caricaturas infantiles han dejado de plantear en serio hace décadas. Es un cliché tan viejo como lo de hablar de la comida de los aviones y sus cajas negras. Pero el Adal nos trae esa novedad, y el poco afortunado neologismo “standupero” para quienes andan en esas instancias.

Por su parte Héctor Suárez Jr., ejemplo viviente de que las secuelas nunca han sido de lo mejor (es como The Phantom Menace de carne y hueso), ha amenazado con inaugurar el ejercicio de roasts, esa tradición del Friar’s Club en la que una celebridad es humillada por sus amigos en público, y lo hará, ¿con quién más?, con (o “a expensas”) de su padre. Como me desagrada esa versión tropical de Comedy Central que ponen en México…

Y para colmo el idiota de Derbez ha amenazado con una versión mexicana de Saturday NIght Live. El horror, que de hacerse seguro incluirá otro horrible noticiero falso (hay también mucha admiración por esto días por Jon Stewart). Horror, horror.

Ridículas me parecen esas pretensiones de traer novedades tan viejas como la televisión a colores. Y sólo de pensar que se les ocurra plagiar “The Office”, o “Friends”, o algo por el estilo. Esos cuates están hundidos. Temo pensar que su éxito se deba a que hay un público que comparte su descenso y se sienta a gusto con esas simas que les brindan.